Mención Categoría Adultos

Capilla de Adoración permanente

María Soledad Majdalani

San Isidro


Beato Fra Angelico, Adultos

La obra es un tríptico de placas hechas en resina e intervenidas con lacas vitrales acrílicas y
pigmentos. La técnica remite a los vitreaux de las iglesias y propone un objeto etéreo,
traslúcido, que se deja atravesar por la luz; amor de Dios. Su apreciación es variable y
cambiante gracias a la transparencia y la superposición. La tridimensión está lograda por
distintas placas conformando una capilla de adoración perpetua, casi un sagrario. El fondo
representa el inicio de la ofrenda en sus elementos tangibles: espigas de trigo y racimos de
uvas que se convertirán en verdadero cuerpo y verdadera sangre de Nuestro Señor
Jesucristo. Este elemento que contiene a la naturaleza aparece en un segundo plano, pero
no deja de estar presente nunca gracias a la transparencia de las partes que permiten verlo
si se lo busca. Como son las cosas de Dios: nosotros le damos nuestra naturaleza y Él
interviene provocando el milagro. En el caso de la eucaristía, el mayor milagro que existe.
La transubstanciación está representada en el espacio entre una placa y otra. Eso que
sucede en la consagración, que nuestra mente no puede abarcar pero que nuestra fe nos
confirma Su presencia viva y sufriente. El Amor más grande y verdadero en entrega

absoluta cada vez.

Todos los milagros eucarísticos revelan tejido de miocardio, representado en su Sagrado
Corazón sangrante. Y su Preciosísima sangre es recogida en el Santo Grial, que por pura
casualidad o soplo del Espíritu, resultó tener las mismas dimensiones que el original
estando en escala real. La Santa Ofrenda es custodiada por cuatro ángeles y dos
arcángeles, uno en cada puerta del tríptico. Y el Espíritu Santo coronando de vida divina la escena.

ver más